El colectivo femenino es considerado uno de los mas vulnerables, junto con niños y ancianos, debido a su condición fisica , factores sociales, entre otros, por lo que son victimas potenciales de agresiones y todo tipo de abusos. En consecuencia, hay que prepararse física y psicológicamente para afrontar los mismos, porque cualquier mujer puede sufrir una agresión o un intento de agresión en algún momento de su vida.La defensa personal no está basada en la ley del más fuerte, sino, en la ley del más inteligente. Es muy difícil poder ganar con la fuerza a un hombre, pero sí con astucia, con habilidad y utilizando una poderosa arma que poseemos: nuestro cerebro.
Se puede distinguir la mujer agredida que se siente “víctima” de aquella que no lo siente a partir de la “decisión de luchar”. La mujer que no quiere sentirse víctima es la que intenta salvaguardar su propia integridad, es una mujer luchadora, segura y responsable de sí misma.
Quien no ha pensado “a mí no me ha pasado nunca”, seguramente a muchas de las mujeres que son víctimas de una agresión tampoco. No tenemos más que leer cualquier periódico para darnos cuenta de que son casos reales, que les ha pasado a mujeres reales y que han vivido situaciones reales. Si nos encontramos aunque solo sea una vez en la vida en una situación crítica en la que está en juego nuestra vida y somos capaces de resolverla, ya habrá valido la pena todo el esfuerzo.En realidad no nos preparamos para entrar constantemente en combate no preparamos para resolver una situación en segundos.
La defensa personal es en definitiva una actividad segura y muy necesaria en nuestra sociedad moderna. Ante todo esto, la mujer de hoy es mucho más activa en nuestra sociedad y no puede ni debe quedarse al margen.
La mujer desarrolla la capacidad de defenderse mediante el desarrollo del acondicionamiento mental y el pensamiento táctico, para poder prever y evadir cualquier situación incomoda o desagradable. Además con el acondicionamiento mental, la mujer aprende a evaluar situaciones de peligro y evitarlas.
Las personas que practican sistemas de autodefensa dan un paso adelante preparándose para afrontar situaciones límite, en definitiva se trata de llevar el control de tu propia vida hasta en los momentos más difíciles. La defensa personal nos pueden aportar soluciones a estos problemas claro que también podemos seguir pensando que la violencia es algo que le pasa a los demás.
